Bittensor y Bitcoin
Bittensor toma gran parte de su diseño de Bitcoin: los dos tienen un suministro fijo de 21 millones de tokens y crean tokens nuevos con cada bloque. Bitcoin se los paga a los mineros, mientras que Bittensor los agrega a los pools de las subredes. Además, ambos reducen a la mitad el ritmo de emisión cada cierto tiempo, así que el suministro se acerca a su límite cada vez más despacio.
La gran diferencia está en lo que hacen los mineros: los de Bitcoin compiten por resolver un acertijo, un trabajo que le da seguridad a Bitcoin pero cuyas respuestas no sirven para nada más. Los de Bittensor, en cambio, hacen un trabajo que alguien puede aprovechar, como ofrecer potencia de cómputo en alquiler, ejecutar modelos o hacer pronósticos, y los validadores evalúan su calidad.
Las diferencias menores tienen que ver con los bloques, los halvings y la seguridad de la cadena. Bitcoin agrega un bloque cada 10 minutos, más o menos, y tiene un halving cada 210 000 bloques, aproximadamente cada cuatro años. Bittensor, en cambio, agrega un bloque cada 12 segundos y tiene un halving cada vez que el total emitido supera determinadas cantidades fijadas de antemano. Además, en Bitcoin la minería es lo que da seguridad a la cadena, mientras que en Bittensor los mineros no producen bloques.